Nunez contra Carnival Cruise Lines

Veredictos

José Núñez contra Carnival Cruise Lines, Inc.

Caso No. 91-08593
Juez Roger Silver

El demandante era un marinero de 39 años, oriundo de República Dominicana. Ganaba $528.00 mensuales como trabajador del pantry y del buffet preparando aperitivos y/o ensaladas. El demandante se lesionó mientras trabajaba a bordo del barco Mardi Gras. El demandante se encontraba empujando una pila de cajas plásticas llamadas lexons, cuando una de ellas se trabó en una rajadura en el piso, provocando que la pila de lexons y el marinero cayeran al piso. En el incidente, un lexon roto le provocó una herida en la pierna.

El marinero reclamó que se le debería haber proveído con una carretilla de carga o con más asistencia para mover las cajas. La empresa alegó que el marinero había escogido una forma insegura para trasladar las cajas, y que solo tenía un rasponazo en la pierna. El marinero también alegó que el tratamiento médico que la empresa le proporcionó, fue inadecuado e inapropiado, ya que la pequeña herida se le infectó causándole que se le agravara un problema de várices que ya padecía. La empresa sostuvo que la agravación del problema del marinero duró un máximo de nueve meses, y que la secuela que le quedó en la pierna fueron causados por la progresión de la insuficiencia venosa de las várices.

El Dr. Stephen Ticktin, medico ortopedista, testificó a favor del marinero afirmando que la infección que resultó de la lesión en la pierna, agravó el problema de las venas varicosas que ya tenía, y que la infección se prolongó debido al problema de las várices. El Dr. Ticktin también dijo que el marinero tenía un 20% de incapacidad, y que debido a ello, no podía trabajar más en barcos, pero podría trabajar en tierra en ocupaciones sedentarias. El Dr. Sendischew, cirujano vascular, testificó por declaración para el demandante y para la empresa demandada, diciendo que se había agravado el problema de las várices, pero que ello no afectó permanentemente la condición existente del problema de las várices. En adición, el Dr. Sendischew también dijo que después de haber pasado un mes sin que la pierna se curara, el marinero debió haber sido enviado a un especialista vascular. Por este motivo, el demandante tuvo un retraso de ocho meses en su curación. El Dr. Stewart McIntyre, medicó especialista en enfermedades infecciosas, testificó para la empresa demandada, alegando que la infección causante de la hospitalización del demandante, no fue resultado del accidente, sino de un virus que causa la mononeuclosis infecciosa.

La empresa demandada ofreció un arreglo del caso por $20,000. Un jurado en el Tribunal decidió que la empresa era responsable bajo la ley Jones, de negligencia, de inseguridad marítima, y de omisión de proveer tratamiento médico rápido y adecuado. Al demandante se le asignó un 10% por negligencia comparativa.

Veredicto para el marinero: $575,000