Igac contra Norwegian Cruise Lines

Veredictos

Igac contra Norwegian Cruise Lines

Condado de Dade Caso No.: 96-07571
Juez Alan Postman

El demandante, un camarero oriundo de Turquía, de 29 años, se lesionó durante un ejercicio de salvamento a bordo del barco Starward. El demandante estaba tratando de amarrar un cable al bote salvavidas cuando, de repente, otro marinero se le interpuso, causando que el demandante tuviera que retroceder para dejarlo pasar. Cuando el demandante retrocedió, resbaló en una sustancia aceitosa que había en el piso y cayó de espaldas fuera del bote salvavidas hacia el agua desde una altura de siete pisos.

El demandante alegó que la empresa debía haber suministrado cinturones de seguridad a los marinos del bote salvavidas. La empresa afirmó que el accidente fue responsabilidad del marinero ya que el mismo estaba como pasajero a bordo del bote salvavidas, y se suponía que no debía estar haciendo ningún trabajo. La empresa también dijo que el marinero se subió a los asientos del bote salvavidas lo cual está prohibido. A causa del accidente, el marinero sufrió fracturas de dos vértebras y varios discos de la columna vertebral herniados. La empresa alegó que el marinero tenía problemas en la espalda desde hacía varios años, y que las fracturas de las vértebras no fueron causadas por el accidente. El marinero también sufrió lesiones en un codo y una rodilla.

El Dr. Lloyd Moriber, cirujano ortopedista, testificó en favor del marinero y dijo que éste tenía incapacitado el codo en un 7%, y en un 10% la rodilla, de lo cual un 50% era de una condición pre-existente. El Dr. Aldo Berti, neurocirujano, declaró que el marinero requería una cirugía para estabilizar la espalda, lo cual tendría un costo aproximado de $40,000. También dijo que el marinero tenía incapacitada la espalda en un 20% como consecuencia de las fracturas. El Dr. Gary Lustgarten, neurocirujano, testificó que el marinero requería una cirugía de la columna vertebral debido a los discos herniados, y que esta cirugía debería hacerse en conjunto con la cirugía recomendada por el Dr. Berti, cuyo costo total ascendería a cerca de $75,000.

El médico del barco testificó para la empresa y dijo que el marinero no presentaba contusiones en la espalda después del accidente, y no tenía espasmos musculares. El médico declaró que el marinero sufrió una lesión muscular en la espalda, y que las radiografías tomadas después del accidente no revelaron fracturas. El Dr. Alan Drexler, radiólogo, atestiguó que la escanografía de los huesos, tomada de 3 a 4 semanas después del accidente, fue negativa en cuanto a fracturas, lo que indicó que las fracturas eran viejas, y ocurrieron antes del accidente a bordo del barco. El Dr. Ken Fisher, neurólogo, examinó al demandante en nombre de la empresa, pero no fue llamado a testificar durante el juicio.

El demandante alegó que él ya no podría trabajar en barcos, en donde ganaba $3,000 al mes como camarero, incluyendo las propinas. El demandante pensó que en el futuro él podría trabajar como recepcionista en un hotel en Turquía por un salario de aproximadamente $250 mensuales. En el Tribunal, un jurado asignó al demandante un 15% de negligencia comparativa, la cual no se aplicó a la manutención y cura que recibió.

Veredicto para el marinero: $662,165.00