Refugia contra Royal Caribbean

Acuerdos

Refugia contra Royal Caribbean

Condado de Dade Caso No. 00-26162
Juez Michael Chavies

El demandante, un mesero de 28 años, de Filipinas, trabajaba a bordo del barco Legend of the Seas, propiedad de la compañía demandada. Mientras servía un almuerzo en la embarcación, al demandante se le pidió llevar una bandeja con 16 platos de comida y sus respectivas tapas. El tamaño de la bandeja con los platos encima, obstruía la visión del demandante para ver qué había encima de la mesa donde se colocan las bandejas. El asistente debía mantener la mesa desocupada para que el mesero pudiera colocar la bandeja sin problemas. Cuando el demandante llegó a su estación y fue a poner la bandeja con los platos sobre la mesa, sintió que allí había un vaso de agua. Tratando de no romper el vaso con el peso de la bandeja, y de que ésta no se le cayera, el demandante intentó balancearla y la levantó de nuevo, pero mientras lo hacía, sintió que algo “sonó” dentro de la muñeca izquierda.

Debido al constante dolor en la muñeca izquierda del marinero, la empresa decidió bajarlo del barco para que recibiera tratamiento médico. El marinero dijo a la empresa que quería que lo enviaran a Miami, ya que su hermano estaba viviendo en la Florida en ese tiempo. No obstante, la empresa decidió enviar al marinero a su país, Filipinas, para el tratamiento médico. En Filipinas, al marinero se le practicó una intervención quirúrgica en la muñeca izquierda con un médico seleccionado por la empresa. Como resultado de la cirugía, el demandante no pudo mover más la muñeca izquierda. El demandante decidió ir a Miami por su cuenta para recibir un tratamiento médico mejor. Allí, la empresa le posibilitó al marinero una segunda cirugía, la cual no mejoró la condición de la muñeca. Una tercera cirugía le fue recomendada al demandante por el cirujano que le seleccionó la empresa en Miami. No obstante, el marinero fue diagnosticado con una Distrofia Refleja Simpática (RSD, por sus siglas en inglés), en el brazo izquierdo como resultado de la primera cirugía. Esta patología se empeoró con la segunda cirugía. Al marinero se le recomendó controlar primero la Distrofia Refleja Simpática, a través de un tratamiento de control del dolor, antes de someterse a otro procedimiento quirúrgico.

Caso arreglado antes del juicio: $560,000.00